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La Fundación Niñas Sin Miedo lleva cuatro años trabajando para que las niñas entiendan, desde temprana edad, su derecho a tener relaciones consensuadas para así evitar distintas violencias a lo largo de sus vidas.

Fotografía cortesía de la Fundación Niñas Sin Miedo

Las niñas y adolescentes son las más afectadas por las problemáticas de violencia sexual y embarazos a temprana edad en el país, por lo que Niñas Sin Miedo (NSM) es un proyecto social que nace de la idea de derrumbar estas barreras que afectan a que las niñas logren cortar círculos de pobreza y violencia, que marcan generaciones de mujeres dentro de las familias colombianas.

El fin de esta organización sin ánimo de lucro, creada por Natalia Espitia, es generar un espacio exclusivamente para niñas donde a través de la educación; de los deportes, como el fútbol o el ciclismo; del arte, como el teatro; se trabajan temas difíciles con el fin de prevenir estas problemáticas. NSM es un espacio fuera del colegio donde las niñas y adolescentes se sientan libres y en confianza de hablar y trabajar en estas temáticas alrededor de la violencia sexual. Este espacio es un lugar seguro donde las niñas pueden expresarse y ser escuchadas abiertamente. Es un espacio donde pueden hablar de consentimiento, de cuándo hay violencia de género y de cuándo algo no está bien. Además, es un espacio que las niñas valoran porque les permite conocer otras niñas, aprender sobre su menstruación, conectarse con otras personas y aprender sobre sus derechos sexuales y reproductivos de una manera divertida, dinámica y llamativa para ellas.

Entonces, el objetivo de NSM es crear y fortalecer un contexto donde las mujeres no compitan entre sí, si no que por el contrario se movilicen para apoyarse unas con otras. En NSM no se discrimina a los niños, sino que le dan prioridad a un espacio que es necesario para ellas. El reto para NSM es unir a las niñas y adolescentes en una red de apoyo por sus derechos desde temprana edad. Además, hacer conscientes a las generaciones de niñas que aprendiendo pueden ser agentes de cambio y multiplicadoras en otros entornos.

A grandes rasgos, NSM tiene como objetivo que las niñas entiendan que tienen la oportunidad de cambiar la historia de su generación y de las siguientes. Para eso, tienen que ser conscientes de sus derechos sexuales y reproductivos, conocerlos y ser agentes de cambio con sus círculos más cercanos. La organización se encarga, además, de ser un acompañamiento constante y las ve crecer en sus proyectos de vida identificando desde pequeñas la violencia sexual y teniendo conciencia al respecto de la violencia de género.

Para conocer más acerca de NSM y de su labor, te invitamos a leer la entrevista a Natalia Espitia titulada Por un mundo con más Niñas dispuestas a vivir sin miedo, en nuestra más reciente edición Ser mujer, hoy que puedes conocer haciendo clic aquí.