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Nuestra salud mental es otro gran afectado por la pandemia de Covid-19. ¿Qué podemos hacer para proteger nuestra mente durante este tiempo de incertidumbre?

La ciencia nos ha demostrado de diversas maneras que el ser humano es un ser social. La formación y el crecimiento sano de las personas pasa, necesariamente, por el contacto y las relaciones que se establecen entre pares, con la familia y con extraños. Incluso el lenguaje y su desarrollo en el proceso de crecimiento de un niño o niña requiere de otras personas para consolidarse y enriquecerse. Pero, con el surgimiento de la enfermedad Covid-19 y los llamados de las autoridades de salud mundiales de guardar las distancias y limitar, en lo posible, el contacto físico, nos estamos enfrentando a una experiencia completamente diferente de lo que es ser humano.

La vida en comunidad es vital para todos y el tener a más personas a nuestro alrededor le da a nuestro cerebro la sensación de que estamos seguros y que podemos contar con alguien para resolver nuestros problemas o dificultades. Pero, cuando estamos solos, cuando permanecemos aislados mucho tiempo, se aumenta nuestra sensación de angustia y de estrés, pues nos sentimos sin una fuente de apoyo. Estudios científicos han demostrado que cuando se prolonga en exceso este estado de alerta, empezamos a ver efectos negativos en el cuerpo físico.

Los primeros sistemas que se ven afectados son el inmune y el digestivo, pues son a los que más afecta el aumento de sustancias como la adrenalina y otras hormonas que se producen bajo el efecto del pánico en nuestro cuerpo. Pero, además, en personas con otras afecciones adicionales, se puede ver un aumento en el riesgo de sufrir un ataque al corazón o de que aparezca la diabetes.

A diario nos enfrentamos a una avalancha de información sobre todo lo que está sucediendo en el mundo. Esto, también, tiene un impacto considerable en nuestra salud mental. Los reportes de muertes en todo el mundo, así como la incertidumbre a causa de los efectos económicos que ha tenido la pandemia en nuestros entornos, son solo algunos de los temas que ocupan nuestra mente en el día a día. Y, si a esto le sumamos las actividades y preocupaciones cotidianas, es apenas de esperarse que nuestra mente esté cada vez más saturada y agotada.

La buena noticia es que esta sensación no es ni extraña ni tampoco exagerada. De acuerdo con psiquiatras y psicólogos, estamos, como humanidad, enfrentándonos a una situación para la que nadie estaba preparado y, por lo mismo que es un hecho sin precedentes para nuestras generaciones, estamos en un constante proceso de aprendizaje sobre el cual no existen certezas absolutas sino muchas preguntas.

Mientras tanto, aquí les compartimos algunas recomendaciones de expertos para bajar las revoluciones y cuidar, desde nuestras casas y con pasos sencillos, nuestra salud mental durante esta emergencia.

Puedes mantener tu mente ocupada

Definir pequeñas tareas durante el día que puedas cumplir será una buena estrategia para dirigir tu atención hacia otros temas. Ya sea organizar tu lugar de trabajo, o simplemente revisar eso que tenías pendiente desde hace varios días, cuando haces que las tareas grandes o difíciles se conviertan en pequeños retos que puedes superar cambias la percepción de tus obligaciones. Si todo lo que está sucediendo afuera te agobia, concéntrate en lo que tienes más cerca y sobre lo que puedes tener incidencia directa.

¿Ya hablaste con tu familia o con tus amigos?

Como seres sociales que somos el saber que tenemos gente a nuestro alrededor que nos apoya es fundamental para nuestro bienestar. Haz una llamada o una videollamada con esas personas que tanto aprecias. Siéntelas cerca, así no puedan tomar tu mano o darte un abrazo. Pero, procura que estos espacios sean frecuentes y de calidad. Comparte actividades así sea a la distancia, invítalos a ver una película o a compartir una canción que acabas de descubrir. En este sentido, la creatividad será tu mejor herramienta para hacer de estos nuevos espacios y momentos algo preciado.

Infórmate, pero con precaución

Tener información sobre lo que está sucediendo puede despejar muchas de las dudas que más nos generan ansiedad. Pero, ¡cuidado! Todo en exceso es malo. Consultar sin descanso y sin filtro la información que se comparte en redes sociales o en los medios de comunicación puede estar aumentando la sensación de pánico o de angustia. Detente y reflexiona realmente qué información te resulta valiosa. Elige momentos en el día para hacer esta búsqueda y selecciona las fuentes confiables a las que puedas recurrir cuando tengas alguna duda. Así tendrás claridad sobre lo que las autoridades recomiendan, las restricciones que están vigentes en tu lugar de vivienda o trabajo y podrás actuar de la manera más adecuada.

¿Qué tal está tu rutina?

La pandemia alteró en gran medida nuestra cotidianidad y en muchos casos nos cambió por completo las rutinas diarias que teníamos establecidas. Sin embargo, mantener un poco del orden en la vida es una estrategia que recomiendan psicólogos y psiquiatras para cuidar nuestra salud mental. Y para ello insisten en priorizar los siguientes tres momentos: la comida, la actividad física y el sueño. Sin embargo, no existe una fórmula mágica que se ajuste a todas las personas y a todas las necesidades, es tarea de cada uno de nosotros encontrar qué es lo que más nos sirve y qué es lo que nos ayuda a sentirnos mejor.

Empieza por el lenguaje

Muchas personas dicen que las palabras tienen poder, entonces ¿por qué no intentar hacer algunos cambios en nuestro lenguaje? Estamos rodeados de información negativa sobre todo lo que está pasando a nuestro alrededor, pero podemos hacer el esfuerzo y buscar en nuestra cotidianidad cosas y momentos que nos hacen sentir bien. Escribirlas o compartirlas con alguien más refuerza ese sentimiento de gratitud y de tranquilidad, además está comprobado científicamente que hablar sobre algo que nos apasiona hace que en nuestro cuerpo y cerebro se liberen sustancias que mejoran nuestro estado de ánimo. Intenta, también, hacer comentarios positivos a las personas con las que hablas, quizá esa palabra amable pueda cambiarle el día a ese otro.

Cuídate cuidando a otros

Aunque estemos en casa o alejados de las otras personas no tenemos por qué olvidar nuestro sentido social. Para algunas personas el cuidado propio nace en lo que pueden llegar a hacer por los demás, así que no dejes que el distanciamiento se convierta en un obstáculo para poner lo mejor de ti al servicio de otros. La tecnología es una excelente herramienta para conectarnos con iniciativas y programas que generan cambios positivos. Contacta a aquellas fundaciones o proyectos que te llaman la atención y ofréceles tu ayuda o participación. Pero, si encuentras alguna actividad en la que puedas participar físicamente, recuerda mantener las precauciones necesarias para cuidar tu salud y la de los demás.

Puedes pedir ayuda

Nunca está de más detenerte y pedir ayuda. Si la situación te supera, puedes acudir a los expertos para encontrar soluciones. Gracias a la tecnología, actualmente contamos con líneas de apoyo y sitios web oficiales en donde puedes pedir asesoría durante las 24 horas. En el caso de Colombia, el Gobierno Nacional ha dispuesto en la página web Coronavirus Colombia un sitio con información y links de interés sobre el cuidado de la salud mental para los colombianos. Incluso, la Organización Mundial de la Salud ha lanzado la estrategia #HealthyAtHome que tiene información y recomendaciones para mantenerse saludables durante el período de aislamiento.