fbpx

La relación entre los ciudadanos y los medios de información para la toma de decisiones políticas se ha transformado con la llegada de internet, haciendo que las oportunidades y los retos políticos se den en un entorno virtual que está en constante cambio.

Las dinámicas del mundo contemporáneo, marcadas por la constante actualización, han provocado profundos cambios en las relaciones del individuo con el Estado y en la esfera económica, social, cultural y política. La expansión global del uso de las redes sociales ha creado nuevos espacios de participación en la que pueden intervenir muchos y diversos actores, que participan en la creación de información y su distribución. De esta manera la materialización de plataformas como Twitter y Facebook ha implicado la creación de una nueva propiedad pública, a la que debemos prestar atención, pues se ha convertido en el espacio virtual de interacción política que cada vez más ha venido adquiriendo las características propias de una arena electoral. Esta situación hace que los medios de comunicación pierdan la primacía en la difusión y consumo de ideales políticos por parte de los ciudadanos, debido también a la irrupción de nuevos actores de información y desinformación muy diferentes a los que se producían en las salas de redacción de los medios impresos.

El punto de quiebre entre los medios de comunicación tradicionales y los nuevos medios virtuales de circulación de la información, que se venía gestando desde principios del siglo XXI, ha sido establecido por varios académicos en el 2016, año en el que ocurrieron tres acontecimientos importantes, en cuanto a la nueva propiedad pública se refiere. Estos son: la victoria de Donald Trump, el inicio del proceso del Brexit en Inglaterra y la pérdida del plebiscito en Colombia. Todos estos hechos fueron posibles gracias a la gran influencia que tuvieron en los medios virtuales de comunicación, lo que les dio la fuerza para que la mayoría de la población creyera y apoyara a los ideales que defienden.

A esos movimientos y acontecimientos se sumó en el debate las consecuencias positivas y negativas que conlleva el uso de tecnologías en el ámbito de la política, como ejemplo de ello está la incidencia de robots automatizados en los debates de las redes sociales de las contiendas políticas. Jack Dorsey, el director ejecutivo de Twitter, estimó que por lo menos del 5% de las cuentas de esta red social son direccionadas por bots, configurados para interactuar en las acciones de otros usuarios de forma automática, esto quiere decir que había 16,5 millones de bots suplantando a seres humanos en discusiones políticas. No obstante, un estudio de la Universidad de Carolina del Sur y la Universidad de Indiana, estima que esa cifra aumenta hasta llegar a un 9% o 15%, lo que implica que los robots en Twitter pueden ser entre 30 y 40 millones.

Las cifras anteriores son un ejemplo de cómo cada vez y con mayor fuerza el internet se ha constituido como un espacio público de competencia política. Por este y otros motivos es que las preguntas sobre internet cada vez han sido más importantes en la investigaciones y discusiones de organizaciones que se encargan del seguimiento de los fenómenos políticos y sociales de la región, como el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP) y el Latinbarómetro, que vienen trabajando sobre el acceso a la internet y sus interrogantes desde el 2004.

Cifras que son el resultado de algunas encuestas del LAPOP muestran que en el 2008 el 57,74% de la población encuestada decía nunca haber usado el internet, mientras que el 12,30% decía que sí. En el 2016 se registraron cambios importantes, pues el número de personas que no usaban internet decreció significativamente a un 26,72%. Como promotor de este decrecimiento está el uso del celular, la expansión de la fibra óptica, la reducción en los costos de manejo y el cambio generacional. Por su parte, el Latinbarómetro entregó cifras que muestran que en Chile, Venezuela y Colombia el 45% de los encuestados usaban al internet como principal medio de información política entre el 2016 y el 2018. En el 2018 las cifras muestran que del 66% al 68% de la población usa Facebook o Twitter para informarse sobre temas de la política.

Toda la información expuesta en este texto demuestra cómo internet se ha expandido hasta ocupar el lugar privilegiado en cuanto a búsquedas de información de la política se refiere, haciendo que la relación entre la política y la tecnología también sea entendida como la creación de nuevas formas de acción e interacción en la política pública, y no solamente como una herramienta que permita el manejo de la información bajo la voluntad de ciertos intereses, por medio de estrategias materializadas en los bots.

La propiedad pública virtual y su principal mediación tecnológica, el internet, han generado un nuevo entorno audiovisual con el que los individuos interactúan de forma incesante y cada vez de manera más automática, guiados por algoritmos, facilitando su reproducción. De tal manera que la expansión de las redes y el declive de los medios tradicionales, si bien entraña nuevas posibilidades para la acción colectiva y política entre los ciudadanos, también implica nuevos riesgos para el Estado, pues varias elecciones han sido el producto de las renovadas formas de desinformación voluntaria que abundan en las redes, cuyo principal objetivo cada vez más parece buscar que la gente vote y elija guiada por la rabia y la mentira, en lugar de apelar al diálogo informado y al uso de la razón.

Conoce más acerca de la investigación, El declive de los medios y la ascensión de las redes: oportunidades y retos políticos en un entorno virtual cambiante, que realizó Juan Federico Pino Uribe, profesor de la Facultad de Ciencia Política de la Universidad Javeriana, y que publicó en la edición número 858 del mes de septiembre de 2019, Política para las nuevas generaciones.