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Con la Odontología neurofocal, una terapia alternativa, algunos profesionales de la Odontología exploran otras maneras en las que el cuerpo, como un complejo conjunto de sistemas, funciona y está interconectado.

Las visitas al odontólogo son, para muchos, una experiencia traumática que buscan evadir el tiempo que sea posible. En otros casos, sin embargo, no pasa de ser simplemente un ejercicio rutinario. Pero ¿qué pasaría si entendemos que los dientes pueden convertirse en una puerta de entrada para identificar otras dolencias en el resto de nuestro cuerpo?

En los años 80, un odontólogo francés, el Doctor Christian Beyer, se hizo esta misma pregunta luego de hacerle seguimiento a varios de sus pacientes y encontrar algunos patrones extraños en la aparición y localización de algunas afecciones dentales como las caries. Pero, no contento con esto, identificó, además, que los pacientes y estas enfermedades tenían alguna relación con un impacto emocional presente o pasado.

No obstante, muchas preguntas seguían sin tener respuesta, así que se dedicó a complementar sus estudios con otras disciplinas entre las que están la psicología, la neurología, la acupuntura, la neuropsicología, la homeopatía, la medicina tradicional china, la antropología, entre otras. Con todo esto, planteó el método de la Psiconeurodontología como “un complemento a los tratamientos médicos y terapéuticos en el que se entiende la enfermedad como la manifestación física de un conflicto interno”.

En Colombia, esta escuela llegó hace muy poco, pero se nutre constantemente de los estudios y avances que se han logrado en otros países de la región como Argentina. Desde la Revista Javeriana hablamos con Karla Hyobanna Muñoz, una especialista en odontología con más de 23 años de experiencia y quien ejerce su profesión desde este enfoque en la ciudad de Bogotá, para conocer más acerca de estos tratamientos.

La odontóloga, Karla Muñoz, quien trabaja en Bogotá, reconoce en los dientes una puerta de entrada a todo el universo de la salud física y espiritual.

“La odontología no es solamente la boca, es una puerta que nos abre las posibilidades para ver al ser humano como una unidad integral”, propone, “Esta es una herramienta de trabajo para la medicina muy grande, respetando totalmente a los médicos, pero desde la que podemos hacer un aporte para trabajar en conjunto desde la prevención”. Justamente la prevención es el elemento más importante para los odontólogos que siguen este método, pues reconocen las afecciones en los dientes como un llamado de atención o un signo de alerta para buscar problemas en otros órganos y evitar, así, cambios que puedan evolucionar hasta una patología o una enfermedad más compleja con el tiempo.

De acuerdo con las enseñanzas del Doctor Beyer, “las emociones y toda la información transgeneracional que está en nuestro ADN, en nuestros genes, quedan plasmadas en nuestro cuerpo a través de una proteína que se llama hidroxiopatita, que es la que permite la unión de nuestros huesos, y queda también plasmado en los cristales de nuestros dientes”. Esto, complementa Karla, “es visible a través de una radiografía panorámica, porque podemos ver la posición de los dientes, la inclinación, y luego con una evaluación más detallada vemos cómo las caries, el lugar donde se desarrollan y otros signos son el registro transgeneracional y emocional de ese paciente”.

Si quieres conocer más acerca de esta interesante oferta terapéutica, te invitamos a leer la entrevista completa, Odontología neurofocal: nuevas posibilidades de cuidado en nuestra edición Salud con perspectiva.