En el marco de la celebración de los 100 años de la Unión Astronómica Internacional, los países miembro recibieron un sistema exoplanetario en adopción. Colombia tiene así a Macondo y Melquíades; una nueva frontera para seguir explorando el espacio exterior.

Ana María Ocampo Cuesta*

©NASA/JPL-Caltech

La búsqueda de un planeta similar a la Tierra en el vasto universo es una tarea que ha ocupado a los seres humanos desde que existe la noción del espacio exterior. Investigadores y científicos de los más diversos campos del conocimiento han dedicado su vida a intentar probar esta posibilidad.

El año pasado, tres científicos recibieron el Premio Nobel de Física por sus valiosos aportes en este campo. James Peebles, fue galardonado por sus descubrimientos teóricos en cosmología física, y Michel Mayor y Didier Queloz, recibieron este premio por el descubrimiento de un exoplaneta que orbita una estrella de tipo solar.

Pero, empecemos por el comienzo. Un exoplaneta es un planeta que orbita una estrella diferente al sol, y por lo tanto no pertenece al sistema solar. El estudio de estos planetas surgió en el Siglo XX y desde entonces hay registro de más de 4.000 de estos objetos. Y la cosmología física es una rama de la astrofísica que busca responder preguntas sobre el origen, la evolución y el destino del universo.

Ahora, ¿si ya hay tantos de estos exoplanetas, por qué entregar un Premio Nobel hasta ahora? El reconocimiento que le hizo la Academia de las Ciencias a los científicos Mayor y Queloz es justamente el reconocimiento a una larga carrera y al desarrollo de la técnica conocida como velocidad radial, y a la creación del instrumento que les permite utilizarla: el espectrógrafo ELOIDE.

La detección de exoplanetas a partir de la velocidad radial es una técnica que consiste en detectar cambios en el movimiento propio de una estrella causados por la atracción gravitacional de un planeta. “Los planetas y las estrellas en todo el universo ejercen fuerza gravitacional entre ellos. Entonces, este método indirecto toma como referencia la estrella y cuando el planeta lo orbita se puede ver que hay un movimiento muy ligero, causado por la fuerza, aunque pequeña, que ejerce el planeta en su tránsito”, explica Camilo Delgado-Correal, Astrofísico y Coordinador del Comité Nacional de Name ExoWorlds en Colombia.

James Peebles (izq.), Michel Mayor (centro) y Didier Queloz (der.), premios Nobel de Física 2019. Copyright © Nobel Media. Photo: Alexander Mahmoud

Mayor y Queloz hicieron la primera observación de un exoplaneta en el observatorio Haute-Provence de Ginebra, y lo llamaron inicialmente 51 Pegasi B en 1995. Hace unos años el nombre fue cambiado a Dimidio, y la técnica se ha utilizado en otros observatorios de toda la Tierra.

Aunque esta no es la única técnica que se utiliza en la actualidad, sí fue la primera que les dio a los científicos la certeza de que los objetos que habían observado eran, en efecto, exoplanetas. Este campo de investigación tiene como objetivo último encontrar un planeta parecido a la Tierra, lo que llaman la Tierra 2.0. Por este motivo se han perfeccionado las técnicas y los procesos para hacer estudios más detallados de la composición de la atmósfera en estos planetas extrasolares.

El año 2019 fue un año especial para las ciencias del espacio. Además de estos reconocimientos, la Unión Astronómica Internacional (UAI), cumplió 100 años de su fundación. En el marco de esta celebración, creó la iniciativa “NameExoworlds” con la que le asignaba a cada país miembro un sistema exoplanetario para que fuera nombrado y adoptado.

En esto, Colombia no se quedó atrás. “Al país le fue asignado el sistema HD 93083, una estrella naranja un poco más pequeña que el Sol ubicada en la constelación de Antlia (bomba neumática) y que posee un planeta gigante gaseoso que la orbita cada 144 días”, como explica Camilo Delgado.

La Oficina de divulgación de la UAI en Colombia lanzó un concurso en el que recibieron más de 200 propuestas por parte de instituciones educativas y organizaciones de astrónomos de todo el país. Los tres nombres finalistas fueron presentados durante el VI Congreso Colombiano de Astronomía y Astrofísica – COCOA celebrado en Medellín. Luego, durante un mes, el público votó por su propuesta favorita y así se determinó que el sistema HD 93083 sería rebautizado como Macondo y Melquíades. Con el 72 % de los votos, la propuesta ganadora fue de Karina Sepúlveda, Giovanni Gonzáles y los estudiantes del Colegio Abraham Maslow, quienes se inspiraron en la obra del Nobel de Literatura colombiano, Gabriel García Márquez, Cien años de soledad.

Así, Colombia cuenta con una estrella, Macondo, y su planeta, Melquíades, los cuales se encuentran a 94,3 años luz de distancia. “Melquíades posee casi la mitad de la masa de Júpiter (0.37 MJ) y fue descubierto por los premios Nobel, Mayor y Queloz, en el año 2005 utilizando el instrumento HARPS instalado en un telescopio del Observatorio de la Silla, ubicado en Chile, usando la técnica de velocidad radial”, puntualiza Camilo Delgado.


*Ana María Ocampo Cuesta es comunicadora social de la Pontificia Universidad Javeriana. Actualmente es coordinadora editorial de la Revista Javeriana.