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Por medio del hip hop los talleristas de la Fundación Artística y Social la Familia Ayara enseñan a niños, niñas y jóvenes, sobre sus derechos, sus territorios y el respeto por el prójimo.

Daniel Trujillo Rodríguez*

En la Familia Ayara se reconoce el hip hop como una herramienta de transformación social, que ha sido probada y validada en los cientos de talleres que han ejecutado en todo el territorio Nacional, donde los protagonistas principales han sido los niños, niñas y jóvenes a quienes por medio del arte se les ha entregado un mensaje, se les han entregado herramientas para reconocer sus derechos y para convertirse en líderes de sus entornos, permitiéndoles reconocerse como seres humanos valiosos y llenos de habilidades que quizá desconocían, pero gracias al trabajo conjunto de la fundación salen a relucir.

La cultura hip hop posee varias disciplinas artísticas, como el grafiti, el break dance, los dj y los Mc. Dentro de los talleres que Ayara lleva a diferentes territorios y en especial a poblaciones con jóvenes vulnerables, encontramos estas expresiones artísticas que permiten el desarrollo psicosocial de los participantes, cada facilitador es especialista en una de ellas y se crea un programa a desarrollar para poder aprovechar los talentos de cada joven, y que este en la capacidad de elegir en que quiere participar, dándole la oportunidad de expresarse.

Los participantes del taller de break Dance, por ejemplo, aprenden del cuidado del cuerpo y la importancia de la disciplina para poder ejecutar sus movimientos, esto les permite entender que un cuerpo sano y libre de drogas es la herramienta que necesitan para poder expresar por medio del baile todo lo que sienten, aprenden hábitos de alimentación saludables, y aprenden a trabajar en equipo para lograr la sincronía en algunas coreografías.

Por otra parte los jóvenes que prefieren hacer rap, aprenden a componer, a escribir en los tiempos necesarios para crear rimas potentes, aprenden vocabulario y técnicas de expresión oral, importantes para interpretar las métricas de sus canciones, conjuntamente se trabaja el componente social, invitándolos a reflexionar sobre las situaciones del territorio, los derechos de protección infantil y el respeto que se debe brindar a los demás para crear sociedad, un rap contestatario a los problemas sociales pero con un mensaje constructivo, fuerte y consiente.

El grafiti por otra parte, convierte en imágenes las realidades sociales de los niños, niñas y jóvenes, una expresión artística de las situaciones del cotidiano, que generalmente muestras un rechazo a algún tipo de violencia o también ilustran las riquezas y recursos de los territorios, todo estos mencionados anteriormente acompañados de la música, parte fundamental del toda la construcción de los talleres, los dj aprenden el uso de las herramientas, historia y técnicas básicas del mundo del los tornamesas, matizando las demás ejecuciones propuestas.

Durante poco más de 13 años la fundación Ayara viene trabajando para enseñar por medio del arte, ya que este es un lenguaje universal, que permite reconocer al otro como su igual y abre espacios para la resolución de conflictos, para el diálogo y la generación de acuerdos. Dentro de los enfoques principales de la fundación encontramos la pedagogía para la paz, promoción y protección de derechos para la niñez, derechos étnicos fundamentales y el empoderamiento de mujeres jóvenes.

La fundación tiene una clara tendencia étnica, conformada en su mayoría por jóvenes afro descendientes, lo que ha beneficiado a muchas poblaciones del Pacífico del país, sin embargo son más de 150 municipios  los cuales se han visto favorecidos por la fundación. Al ser una fundación sin ánimo de lucro, han trabajado con algunas organizaciones internacionales como Unicef, USAID, WAR Child por mencionar algunas, y trabajado codo a codo con ciertas estatales como por ejemplo la Alcaldía Mayor de Bogotá, ICBF, Universidad nacional de Colombia entre otras.

El legado de la Fundación Artística y Social la Familia Ayara sigue construyéndose, con cada uno de los proyectos que realiza, en los diferentes territorios y los distintos grupos poblacionales que afecta, llevando la cultura del hip hop a múltiples escenarios, aprovechando al máximo las expresiones artísticas y las metodologías de alto impacto, dejando en la mente de muchos niños, niñas y jóvenes mensajes claros, donde ellos son los agentes transformadores, convertidos en chicos empoderados y con nuevas perspectivas de vida y derechos, todos ellos fundamentados en el Arte, te invitamos a conocer más en nuestro artículo Arte: el lenguaje de la Familia Ayara, que podrás encontrar en la edición de agosto de 2019.