“Frente a la urgente necesidad de ofrecer salidas a la crisis planetaria, las economías alternativas, centradas en recuperar la diversidad que sostiene la vida, ofrecen alternativas concretas para recuperar la economía para la gente y el planeta”
Juliana Flórez
, Natalia Castillo y Mónica Ramón

Fotografía de Carlos Arias. Viotá, Cundinamarca

Economías para la gente y el planeta

Aura María Galvis Acevedo*

Hace un par de meses, Andrés, inició una huerta urbana en el jardín de su casa como solución natural a la alimentación de sus tres hijos. Más adelante, se dio cuenta de que la huerta, trabajada en conjunto por su núcleo familiar, se convirtió en su fuente principal de sustento económico. Así, Andrés encontró una solución a su situación, sin saber más allá sobre cómo esto podía aportar a la gente y al planeta.

En esta época, donde cada vez nos cuestionamos más sobre los límites del crecimiento del modelo económico capitalista y sus graves consecuencias al planeta, más y más personas implementan economías alternativas que no están enfocadas en la acumulación –egoísta– de bienes, el daño irracional de los recursos naturales, ni las relaciones de explotación causantes de desigualdades sociales e injusticias.

Estas economías apuntan a algo más allá del lema del “cuidado del planeta” con el que se pretende disimular el irreversible problema planetario al que enfrentamos en la actualidad debido al modelo capitalista.

Por esto, traemos 5 claves para comprender las economías alternativas que buscan cambiar el rumbo del planeta: premisas opuestas a las que plantea el capitalismo actual.

  1. Las economías alternativas, son iniciativas protagonizadas por organizaciones colectivas, comunidades o personas particulares que trabajan en equipo para crear movimientos sociales. Un ejemplo en Colombia son los movimientos sociales, ecológicos o políticos promovidos por indígenas, campesinos, afrodescendientes y personas provenientes de zonas rurales.
  2. Las economías alternativas muestran otras formas de creación de valor enfocadas en sostener la vida y todos los seres vivientes de la naturaleza. “Es por esto que, en las economías alternativas, la naturaleza es un eje primordial y en vez de ser tratado como recurso –para ser explotado– se le considera un ser viviente, frágil y finito el cual hay que cuidar para garantizar su continuidad”, como afirman las investigadoras Juliana Flórez, Natalia Castillo y Mónica Ramón. ¿Recuerdan a Andrés viviendo de la tierra? Pues de no cuidar correctamente su huerta, no obtendría frutos de ella.
  3. Las economías alternativas, reconocen la interdependencia entre todas las personas y el trabajo colaborativo como elemento fundamental. Es decir, lo primordial es el bien general o común sobre cualquiera de los intereses particulares. Es por esto que las redes de familiares o conocidos, las alianzas, las agrupaciones o colectivos, la colaboración y la no competencia son algunos de los supuestos importantes en estos modelos económicos, tal como la huerta de Andrés que es trabajada, en conjunto, por toda su familia. Las economías alternativas, entonces, no logran sus objetivos si no es por la colaboración de varias personas.
  4. En las economías alternativas, “hay un llamado a poner límites al propio crecimiento”, aseguran las investigadoras, por lo que, el crecimiento de las organizaciones o compañías debe ser con sentido y enfocado a objetivos de la sociedad, de lo contrario, las organizaciones deben plantear límites de crecimiento y así no ir en contra de los supuestos anteriores. Por ejemplo, y según las investigadoras, “una cooperativa puede crecer, no para aumentar sus beneficios sino para dar trabajo a más personas; así mismo, los miembros de un fondo mutual o una cadena pueden decidir dejar de crecer para estrechar sus lazos y solventar sus propuestas financieras en vez de decidir crecer para obtener más y más beneficios.”

Fotografía de Carlos Arias. CIVIPAZ, Ariari-Meta, Colombia.

Ahora bien, para hacer uso de estas economías alternativas hay una serie de desafíos que se presentan como sociedad y como país. Si quieres saber al respecto de estos desafíos y otras claves sobre las economías alternativas y tu propósito es cambiar el rumbo por el que vamos, puedes leer Apuntes sobre economía y diversidad en tiempos de transición escrito por las investigadoras del Instituto Pensar, Juliana Flórez Flórez, Natalia Castillo Rojas y Mónica Ramón, en la edición número 859 de la Revista Javeriana publicada el mes de octubre de 2019.

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*Aura María Galvis Acevedo es comunicadora social y administradora de empresas de la Pontificia Universidad Javeriana. Es gestora de contenido digital de la Revista Javeriana.