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En la Revista Javeriana queremos apoyar a todas las personas que vuelven a estudiar después de unas vacaciones, después de un tiempo sin el ritmo del estudio y sobre todo cuando seguimos en medio de una pandemia. Por esto, traemos unos cuantos tips para que el regreso al estudio sea exitoso y al retomar la rutina no haya sufrimiento.

 

Crea hábitos de estudio, organiza tus horarios, estipula tiempos para estudio autónomo y así puedas llegar preparado a las clases. Recuerda que cuando la motivación se va, queda la disciplina que hace al experto.

 

 

Planifica tu tiempo y actividades para que no se te olvide ninguna fecha de entrega y tengas tiempo de cumplir todo. Es normal, a veces, sentirse agobiado porque cada profesor asigna la cantidad de trabajo necesaria para su asignatura, por lo que debes ser organizado, tener fechas de entrega y crear un cronograma con recordatorios. Te recomendamos hacer un diagrama de GANTT, o también te puedes apoyar con los organizadores que encuentras en el mercado.

 

Ten un espacio de trabajo organizado en un área bien iluminada de tu hogar. Debes tener un escritorio o mesa cómoda y desocupada, con una silla ergonómica para, a largo plazo, no sufrir de problemas o dolores de espalda. También, es importante tener en este espacio todos los elementos necesarios para el estudio (cuadernos, libros, esferos, etc.) para que puedas concentrarte y no tener que pararte constantemente.

 

Evita distracciones. Pon en modo avión el celular y desconecta los elementos electrónicos que puedan causarte distracciones. Crea el hábito de dedicarle un tiempo específico a estar desconectado y concentrado en tus labores estudiantiles; avísale a tu familia o a las personas que viven contigo para que durante este tiempo entiendan y te ayuden a evitar distracciones.

 

No dejes a un lado las actividades extracurriculares de tu preferencia. Balancea los tiempos en los que estudias y los tiempos con los que dispones para otras actividades recreativas, personales y/o laborales.

 

 

No olvides apoyarte en familia y amigos que puedan brindarte ayuda cuando lo necesites. Estudiar implica aprender distintas temáticas, algunas, pueden causar dificultades, por lo que es necesario apoyarnos en los recursos que tenemos: tutores, monitores, amigos o familiares expertos en distintos temas.

 

 

Aprovecha al máximo, haz relaciones, y sácale provecho al conocimiento que tus profesores y amigos te puedan compartir. Haz preguntas a tus profesores si algo no te queda claro, estamos seguros de que estarán dispuestos a brindarte la ayuda necesaria a un correo de distancia.

 

 

Prueba distintas estrategias hasta que encuentres la ideal para ti y, si es necesario, combina una o más. Hay personas que su estrategia en el estudio es sacar apuntes con diferentes colores y dibujos. Para otras, que son menos visuales, es más fácil extraer puntos importantes que le recuerden el tema. A otros, por su lado, les sirve crear una historia, hacer esquemas o mapas mentales, entre otros.

 

Crea una rutina y asegúrate de respetarla. Dormir y comer bien también influye en tu rendimiento académico. Al estar cansado o con hambre puedes estar más disperso y rendir menos en las clases.

 

 

Encuentra la estrategia de eficiencia ideal para ti. Existen muchos métodos diferentes, pero acá te recomendamos la técnica Pomodoro, diseñada para mejorar la productividad del tiempo que se usa para hacer una actividad. Con ayuda de un temporizador, debes dividir el tiempo en intervalos –o pomodoros– de 25 minutos, seguidos de 5 minutos de descanso haciendo descansos más largos cada cuatro pomodoros.

 

Confía en ti mismo y en tus habilidades. Has llegado muy lejos por ti mismo, y el simple hecho de confiar en ti hará que tu mente entienda que, aunque haya dificultades, eres capaz.

 

 

No pierdas el enfoque en la meta. Pueden haber momentos en los que estarás abrumado y cansado. Enfócate en las metas y planes que tienes para tu vida y en que el esfuerzo tendrá retribución. Verás cómo todo el esfuerzo hará parte del éxito.